lunes, 3 de mayo de 2010

Selección Brasileña sub 20:Lluvia
de Dios



22 de Noviembre 2008

A las 7:30 a.m. empieza la música. Como siempre, proviene de la habitación 760. Allí dentro cuelgan de las paredes cartulinas con oraciones, frases bíblicas, una foto de Pelé y el distintivo de Santos Fútebol Clube. En todo momento la televisión está encendida mostrando al próximo rival.
-Ainda bem que vou morar no ceu!(¡Por suerte que voy a vivir en el cielo!) –canta Cleiton Lima a viva voz mientras se coloca una de las poleras de la CBF(Confederación Brasileña de Fútbol): ayer fue la blanca, hoy le toca azul.
A sus 34 años, lleva seis como técnico de selecciones femeninas de fútbol partió entrenando al equipo de Santos, hoy dirige a la sub 20 de Brasil. Sale de su cuarto hacia el pasillo del séptimo piso del Hotel Frontera. De su cuello cuelga una cruz hecha de piedra blanca y la estrella de David que lleva tatuada en su gemelo izquierdo, hace juego con la que tiene dibujada a lápiz pasta a un costado de su pulgar. Una vez frente al elevador, saca su sagrado plumón azul y coloca sobre la lista que está pegada frente a él, a un costado del elevador: "Sólo Jesús, sólo él (Hechos 2)". Todos los días, escribe algún versículo de la Biblia sobre aquella hoja titulada: Mensaje del día.
Pasadas las 8:00 a.m. todos comen pan con queso derretido, fruta y, las jugadoras, beben proteína líquida en el salón Trancura. Desde fuera del salón se escucha una voz ronca que canta:
-Eu acredito na rapaceada…(yo creo en los jóvenes). Es Joao quien con sus más de 60 años, es el jefe de toda la delegación.
Joao entra al salón, se acerca a Elizabet, una de las mozas. Toma su mano y la acerca a su boca y le da un beso y tomándole el hombro dice:
-Déjeme hacerle una pregunta, ¿usted es una mujer comprometida?
Elizabeth ríe nerviosamente y no responde. Joao, sonriendo, se toca con la mano el corazón y hace una reverencia. En ese momento, Navarro, el entrenador de arqueras de la selección, de 28 años, se levanta de su puesto y se acerca a Elizabet. La mira y le muestra su dentadura con frenillos azules. Ella ríe con fuerza, encogiéndose, dando a conocer a toda la sala sus grises frenillos. Navarro, vuelve a señalar con un dedo sus dientes y acerca su rostro a centímetros del de Elizabet forzando una grana sonrisa y tomándole ambas manos como si se conocieran de toda una vida.
-Olhos! Olhos!(¡Ojos! ¡Ojos!) –grita Joao a Gastón, un mozo turnio del salón.
Gastón se acerca y Joao le pasa una bolsa de arroz integral:
-¿Crees que hay posibilidad de que me cocinen para la noche este arroz?
-Sí, ningún problema –interrumpe Santiago, encargado de cocina.
-Joao, nos convidaron a jugar un partido de fútbol a las 8 P.M. con el personal de la FIFA hoy en el estadio, ¿crees que podemos ir? –dice Cleiton.
-¿Pero, no hay entrenamiento hasta las 7 P.M. hoy? –pregunta Joao
-Sí, pero alcanzamos a llegar al partido –responde Cleiton.
-No, no alcanzan –finaliza Joao.

Instituto Claret

El reloj marca las 10 A.M. cuando las 21 jugadoras se comienzan a vendar ambos tobillos y colocar sus toperoles en la cancha del colegio Instituto Claret a las afueras de Temuco.
-Por tirar fuertemente la camiseta: tarjeta amarilla y US$500 dólares de multa –explica Erika, la capitana.
-Cada tarjeta roja son más US$600 de multa –le sigue Francielle.
Las jugadoras callan y todas giran la cabeza y fijan sus ojos en una de ellas, como si lo hubiesen practicado, todas gritan: "Ae María! Ja viu!"
-¡Wow, que bacanes! –exclama Viví al recibir sus nuevos guates de arquera, luego se acerca a una compañera y metiendo los dedos dentro de una pequeña abertura de plástico duro que posee el guante, explica:
-Mira, aquí se mete el fierrito.
-¿Cómo fierrito? –pregunta su compañera.
-Para evitar que se doble la mano, cada arquero utiliza un fierro o pedazo de madera que va inserto dentro del guante –responde Viví abriendo, aún más, sus grandes ojos azules.
-¿Viste la trancada que le di a la noruega? –dice "Cala", con sus ojos delineados con lápiz negro, mientras se saca las dos grandes argollas que cuelgan de sus orejas. Siempre anda producida, no por nada estudia periodismo televisivo en su ciudad natal, Amapá, en el estado de Amazonas.
-¡Sí, pero te pasaste! –responde Gislaine, estudiante de educación física 20 años.
-Ayyy…¡qué exagerada! –exclama Cala.
-No, no es exagerada, la podrías haber quebrado a la niña –dice Gislaine.
-Ya, ya…pero no puedes decir que no estuvo buena –continúa Cala.
Gislaine da media vuelta y la deja hablando sola.
Cuando son las 10:30 en punto todas las jugadoras se dirigen al centro del campo de entrenamiento y, junto al resto del cuerpo técnico, se abrazan y comienzan a orar en voz alta. Cinco minutos después todas corren, ordenadamente, tras una pelota, mientras Cleiton grita:
-¡Cuidado con las noruegas. Saca la pelota de las noruegas, vamos!

Conquistando a la FIFA

El reloj marca las 11 A.M. y se da comienzo a la reunión de coordinación del partido Brasil vs. Noruega. Yolanda, la encargada general de la FIFA en Temuco, luego de explicar en inglés y español con su acento costarricense el cómo se saludarán los equipos antes del juego, le clava los ojos a Joao. Éste le responde con otra mirada y una pequeña sonrisa y ella se lleva dos dedos hacia sus ojos, formando una "y" con ellos y luego lo apunta con ambos como haciéndole ojito mientras la directora de los árbitros, una nigeriana, rechoncha y con pelo corto a rulitos revisa los trajes de las noruegas.
Jinta, una de las coordinadora FIFA, toma la palabra:
-Finalmente, sólo queda comprobar si el himno y las banderas están bien – dice mirando a la gran bandera de Brasil que está expuesta frente a ella, colgando de la pared de la sala.
Joao, sin levantar la cabeza, continúa escribiendo unas pocas palabras en su bloc de notas, a penas escuchando al resto de la sala.
-¿Está todo bien con las banderas? –repite Jinta.
-Joao, preguntan si están bien las banderas –le digo acercándome a su oído y esperando un "no problem" que salga de su boca.
-mm…dile que hay un problema. Le faltan cinco estrellas más a la bandera --dice tocando con su dedo las cinco estrellas bordadas en su polera de la comisión brasileña.
-Joao dice que a la bandera le están faltando cinco estrellas –repito en voz alta.
A Jinta se le deforma la cara. Percibiendo que no entendieron el chiste digo:
-Está bromeando.
Todos ríen, al mismo tiempo, menos Joao, que espera unos segundos antes de lanzar su fuerte carcajada y repletar la sala de sonidos agudos estilo: ¡jijijijijijijiji!
A las 11:40 A.M. acaba la reunión y todos se dirigen a la salita del café y galletas.
-Acuérdese que cuando yo vaya a su casa en Brasil voy a ocupar hilo dental y voy a quedarme por 6 meses hasta mi cumpleaños número 50 –dice Yolanda a Joao, al tiempo que da pasitos con sus pies de abajo hacia arriba en su intento por pegarse una sambada.
-Si, anda, pero –se acerca a Yolanda –tienes que llamarme de "Don Joao".
-¡Ay Joaito! -dice ella.
-¡Sí, porque mi señora es celosa! –responde él.
Y comienza la fiesta. Ambos empiezan a hacer una mini representación ante cinco delegados FIFA de diversas partes del mundo que los miran entre risas y desentendimientos.
Yolanda hace una reverencia, con bastante distancia de Joao y exclama: "Bom dia, dom Joao"
-Bom dia Sr. Yolanda, durmió bem? –responde él.
-Muito bem, obrigada –le sigue Yolanda.

27 de noviembre -Partido

-Aquí sale toda mi información: nombre, apellido, RUT y grupo sanguíneo. Uno nunca sabe lo que puede pasar y mejor estar prevenido –dice Joao mientras agarra con una de sus manos la placa metálica que cuelga de su cuello.
Hace unos años se la mandó ha hacer a una feria en Río de Janeiro, su ciudad natal y hoy la lleva en todo momento, hasta cuando vamos camino al estadio con toda la delegación a disputar nuestro penúltimo partido. El reloj marca las 2 P.M.
Van en llantos
-Vuelve con las dos jugadoras y el doctor que están en el doping –dice Joao antes de retirarse del estadio luego del 3 a 0 frente a Noruega que dio la tercera victoria consecutiva a la verde-amarella.
Me dirijo al VIP y recojo a Ana Paula y Pauli, las dos jugadoras que por sorteo debieron de realizar el doping hoy y camino junto al doctor de vuelta a la van que nos llevará al hotel. Siento disgusto porque una hora atrás recibí un grito de parte de Joao, que nada tenia que ver conmigo y que, a pesar de la paciencia que tengo, no soy de piedra.
Camino con la cabeza en alto y a pasos largos, sin, en ningún momento mirar para atrás. Mis ojos brillan y aguanto con todas mis fuerzas no ponerme a llorar. Sé que si hablo exploto en llantos. Si es que antes me parecía largo el túnel que lleva al estacionamiento, ahora es eterno.
-¡Oh Carol! Porque nos sacaste del VIP, Carol -dice el Doctor
-Sí Carol, porque nos sacaste del VIP –continúa Ana Paula
-¡Quedémonos en el VIP! -Le sigue Pauli.
Entre risas y con un tono, que sé que es para apoyarme, porque en estas tres semanas algo me han conocido y saben que bien no estoy, intentan hacerme reír.
-Carol, ¿Sabes dónde hay baño? –pregunta Pauli.
-Mmmm aquí….- digo apuntando a cualquier puerta para no tener que decir: "no sé, pero creo que aquí hay uno", pues entre más palabras diga, más rápido lloraré y, odio llorar.
Llegamos a la Van, sin que Pauli pudiese ir al baño. Cristián, el chofer, nos espera. El reloj marca las 9 P.M.
Me siento y el doctor me estira su mano y dice:
-¡Choca aquí Carol!
Doy una palmada en su mano y al tiempo que escucho el sonido del golpe de ambas palmas, estallo en llantos.
Sigo llorando con todo como si me desahogara de todos os malos momentos y stress posibles.
Ana Paula, quien es la tercera arquera de la selección brasileña, me acaricia y dice, al igual que los otros: "¡nao chore carol, nao chore!"(¡no llores caro, no llores!).
Intento forzar una sonrisa pero me es imposible. Este es mi momento de liberación.
-Joao le dijo a Erika que no podíamos salir de las piezas y teníamos que mantener las cortinas cerradas –dice Ana Paula.
-Carol, a mi me pasa lo mismo. Escucha, esta es mi quinta vez trabajando con la selección en todas ha sido lo mismo: primero uno hace todo mal, nunca eres bueno, y después, cuando Brasil sale campeón todos dice: este es el mejor doctor del mundo, estas son las mejores jugadoras, esta es la mejorar attache –repite el doctor. Luego se inclina hacia mí, y dice:
-olha para meus olhos Carol. Eles nunca vao achar que voce e perfeita, nunca. Fique tranquila, é so depois que eles vao a dar conta do que voce é: FIQUE TRANQUILA (Mira mis ojos. Ellos nunca te van a encontrar perfecta, nunca. Quédate tranquila, es sólo después que ellos van a darse cuenta de lo que tú eres: QUÉDATE TRANQUILA).
-Relaxe Carol, relaxe – le sigue Pauli.
El reloj marca las 9: 16 P.M.

Relevación de Joao

Pasadas las 10 p.m., una vez de vuelta en el Hotel, Joao me llama a su pieza, como siempre pienso que es para entregarme el valor de las "diarias" que se le pagan a las jugadora durante cada nueva fase del torneo. Voy a su pieza y me lo encuentro en el baño con toda la cara blanca.
-Estoy probando la nueva crema que compramos ayer, esa para la piel –dice.
-Ha, bien…-respondo.
Luego de que se limpia la cara continúa:
-Haber, toca aquí –señala su cachete con algo de barba.
Me acerco y con un dedo toco su cara y digo:
-Ha, sí está suave, buena la crema.
Un minuto después sale del baño y se dirige a su cuarto. Se sienta en la cama y pregunta:
-¿Por qué estuviste llorando hoy?
Algo nerviosa le respondo:
-Ha, no sé…porque me estresé.
-Hija, no se estrese. Ven aquí –me llama a su lado.
Me acerco y, haciéndome cariño en la cabeza me cuenta:
-Fútbol es así. Siempre todo es para ayer…yo me enojo a veces, pero soy así porque tengo muchas responsabilidades y cualquier error que ocurra a mi me va a llegar.
Lo miro a los ojos y los tiene llorosos, así como cuando me contó que la última vez que estuvo en Nigeria salía a darle comida a los niños en la calle que morían de hambre y se le enrroscó la nariz y salió una lagrima de su ojo.
Después, me mira a los ojos y continúa:
-Mi mamá tiene tus mismo ojos…Nossa, cómo me acuerdo a mi madre cuando te veo. Ella está tan vieja ahora…tan mal.
Joao, como si fuese un niño, agacha la cabeza, se saca los anteojos y me abraza, como buscando protección. Puedo percibir que está agotado y que durante todo este 2008 ha estado solo, sin nadie a su lado que lo ayude, extrañando a su mujer, hijos y nietos, en cada uno de los torneos que ha liderado, que van desde la copa Sudamericana de Fútbol Femenino, los amistosos con la selección masculina de fútbol y las Olimpiadas en Beijing, ha intentado hacer todo perfecto, al igual que en este mundial.
-No hay cosa mejor en esta vida que estar con la familia. Ayer, mi hijo que es pastor evangélico inauguró su primera iglesia y yo no estaba ahí –dice Joao.
-Bueno hija…vaya a dormir.
Me levanto y abro la puerta para salir del cuarto cuando escucho:
-Hija, perdón.
Cierro la puerta y me voy a dormir. El reloj marca las 11:50 P.M.

30 de noviembre

-Si Dios quiere y nada ocurre te voy a llevar conmigo ala copa del mundo en Alemania 2010: "vou trabalhar com a Rossi" --dice Joao.
-Mmm…bueno, sí yo feliz –respondo.
-Vas a ser la Attache en Alemania –continúa él.
-Mmm, pero Joao creo yo que convine más que trabaje junto a ti en el área administrativa y tengamos una attaché alemana porque ella va a poder manejarse mejor con la organización del comité local: además, yo no hablo alemán.
-No no…no me van a poner una alemana ahí….si no habla portugués…porra…-dice Joao.
-Pero, voy a pedirte un favor –dice Joao.
-¿Qué? –pregunto.
-Que cuando llegues a Alemania y yo vea a la Rossi te pegues una engordada…así un poco, no como hipopótamo, pero como hipopotaminho -responde Joao.
-Mm, no…-digo.
-Ha y otra cosa -continua Joao al tiempo que se acerca como un padre a su hija…me toma el hombro y me dice moviendo la cabeza de abajo hacia arriba, lentamente: Filha, porfavor, pega um pouco de sol.


1 de diciembre- Samba con canilleras


Dos horas antes del partido, cuando son pasadas las 5 P.M., en el bus que se dirige al estadio Germán Becker de Temuco:
Erika, comienza a pegarle al asiento con una de sus canilleras, el resto la sigue y se forma un ritmo de samba y todas juntas cantan: Eu vou dancar na chuva! Vou dancar na chuvaaaa!Canción que les enseño Cleiton y que hace referencia a la "lluvia de Dios en la tierra". Una vez fuera del estadio se detiene los cantos, las jugadoras se vuelven a colocar sus MP4 y bajan, lentamente del bus, pasando entre los periodistas en dirección al camarín.

Diarios Murales:

Cleiton presiona con ambas manos un papel blanco con mensajes escritos por él que pega con cinta adhesiva a un costado del camarín. Al acabar saca otra cartulina más para poner al otro costado del camarín, así va…entre cartulina y cartulina llenando la sala, que unos 7 minutos después parece más bien un pasillo colegial repleto de diarios murales.

Deus é fiel

15 mil personas esperan. Cleiton da palmaditas con sus pies a la valdosa del camarín. Encurbado en una de las bancas, mira hacia el suelo. Se agarra la cabeza con ambas manos y comienza a recitar: Solo tú, sólo Jesús...ayúdanos señor, ayuda…
Su murmullo se confunde con los gritos de Edson, el preparados físico que proviene de la zona de calentamiento, a un costado del camarín. Allí, sobre pasto sintético las 21 jugadoras dan pequeñas corridas sin mostrar cansancio alguno.
-¡Ay Profesor! No me da estoy en mis días…-se queja Erika entre risas.
15 minutos después entran al camarín. Se cambian las zapatillas por toperoles, las poleras azules por la verde - amarella y una a una se van pasando una cinta adhesiva blanca que se pegan, como si fuese una pulsera al brazo derecho. Luego, en fila, cada una espera a que Cleiton, su entrenador, escriba con un plumón negro el pensamiento del día. Hoy es: "Caerán los gigantes"(Hechos 2)
Faltando menos de 10 minutos para el inicio del partido, los siete miembros de la comisión abandonan el camarín y quedan las jugadoras solas.
-Vou danzar na chuva! -grita Janaina mientras se termina de abrochar sus toperoles.
-Vou danzar na chuva! –responde, más fuerte aún Joseane dando un salto con las manos al aire.
-Vamos danzar na chuva! –gritan todas al tiempo que se unen en un circulo y comienzan a girar cantando.
Luego de un minuto paran de saltar y se abrazan entre todas, presionando fuertemente los hombros de sus compañeras Erika, toma la palabra:
"O Brasil e nosso, nao é alemao! Nosotras podemos, nosotras somos una , una unión, hay que mantener la tranquilidad y mostrar nuestro juego el brasilero. Vamos meninas, Vamos…"
36 minutos después:
-¡Goooool! –gritan los 15 mil espectadores.
Adriane, "Nene", corre hacia la banca, tras ella la siguen sus compañeras. La comisión técnica se abraza y Navarro, levanta a Cleiton. Éste eleva sus manos hacia el cielo y grita con toda las fuerzas de sus pulmones: "Ora a Deusssssssssssssssssss!"

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